miércoles, 22 de enero de 2014

La mitad

Incompleta,
partida por la mitad,
viendo con las manos,
sintiendo con el oído,
la otra parte
la que me integra
está dentro y fuera,
donde me reflejo,
y cuando desnuda
durmiendo en la piel del oso
soy otra, soy todo
subiendo a mi misma
por escaleras de hielo
escapo al beso del diablo,
baño el pecado en aguas
con diminutos peces
que limpian las escamas de otra vida
para nacer de nuevo.

Leslie Hassey
04 /Dic/ 2013

miércoles, 2 de octubre de 2013

Síntesis


Conclusión del amor,
síntesis del deseo,
piel de arena,
besos de sal
naces del mar
y en la vida
eres espuma,
aire que hilvana
luz en la penumbra . . .


Leslie Aimee Hassey

jueves, 24 de enero de 2013

No me sueltes



No me sueltes,
tenme de un ala
pero no me sueltes.

Dame una caricia con la mirada
amárrame a tu boca
y entre tus labios sostenida
desvísteme la piel.

No me sueltes,
tengo tu sonrisa entre mis manos
que anhelan silenciosas descubrirte
saber de ti lo necesario
para no amarte más.

Déjame saber que el amor
es más que una herida.
No me sueltes,
porque sólo hay una oportunidad
para entregarnos hasta que duela.



Leslie Aimee Hassey
23 /Nov/ 2012



jueves, 16 de agosto de 2012

Prisión de Silencios


Madrugada que te asomas
látigo incandescente
en mis ojos, en mi boca
tiembla por dentro
recojo los pedazos
vuelvo a mirar 
hacia adentro
donde duele
lo que callo: 
prisión de silencios,
ciega de amor
embriagada de llanto
lo obscuro es lo claro
lo claro es lo obscuro
en este trayecto
llevo sólo una luz
que abrazo 
Silencio . . . 
un colibrí que anuncia
la vida que se abre
brilla el cielo,
y un respiro me devuelve
a mi conciencia
que permanecía dormida
en las tinieblas.


Leslie Aimee Hassey
16 / Ago / 2012





lunes, 7 de mayo de 2012

Si me amaras

Si me amaras sabrías que no te pertenezco
que no pertenezco a nadie,
sabrías que es imposible contenerme
atarme a tu verdad,
ser dueña de mi misma es lo que espero,
caminar liviana, ver con claridad
y a los ojos.
Si me amaras no habría límites,
solo ventanas abiertas
donde lanzar un suspiro con libertad.

miércoles, 8 de febrero de 2012

Un minuto de sosiego

Un minuto de sosiego
unos segundos
para cerrar los ojos
y mirar desde adentro,
poder descifrarte.
Ha pasado el tiempk
y no decido amarte,
cuántas lunas?
cuántas conversaciones infinitas?
no puedo encontrarte
ver mi reflejo en tus pupilas
sacudiendo mis alas
para volar juntos.

Enero - 2012

martes, 31 de enero de 2012

Con los nervios saliéndome del cuerpo como hilachas,
como las fibras de una escoba vieja,
y arrastrando en el suelo, jalando todavía
el fardo de mi alma,
cansado, todo, más que mis propias piernas,
hastiado de usar mi corazón del diario,
estoy sobre esta cama y a estas horas
esperando el derrumbe,
la inminente caída que ha de sepultarme.
(Hay que cerrar los ojos como para dormir
y no mover ni una hoja de tu cuerpo.
Esto puede ocurrir de un momento a otro:
estarse quieto.
Pañuelos de aire giran lentamente,
sombras espesas rasgan las paredes,
el cielo te chupa a través del techo.)

Mañana te has de levantar de nuevo
a caminar entre las gentes.
Y amarás el sol y el frío,
los automóviles, los trenes,
las casas de moda, y los establos,
las paredes a que se pegan los enamorados
al entrar la noche, como calcomanías,
los parques solitarios en que se pasean las desgracias
con la cabeza baja, y los sueños de sientan a descansar,
y algún novio la busca bajo la falda,
mientras la sirena de la ambulancia da la hora
de entrar a la fábrica de la muerte.
Amarás la milagrosa ciudad y en ella el campo soñado,
el río de las avenidas iluminadas por tanta gente que
quiere lo mismo,
las puertas de los bares abiertas, las sorpresas de las
librerías,
el estanco de flores, los niños descalzos
que no quieren ser héroes de la miseria,
y las marquesinas, los anuncios,
la prisa de los que no tienen a dónde ir .
Amarás el asfalto y la buhardilla
y las bombas para el drenaje y las grúas
y los palacios y los hoteles de lujo
y el césped de las casas donde hay un perro guardián
y dos o tres gentes que también se van a morir.
Amarás los olores de las fritangas
que en la noche atraen como una luz a los hambrientos,
y tu cabeza se irá detrás del perfume
que alguna mujer deja en el aire como una boa
suspendida.
Y amarás las ferias mecánicas
donde los pobres llegan al vértigo y a la risa,
y el zoológico, donde todos se sienten importantes,
y el hospital, donde el dolor hace más hermanos
que los que puede hacer la pobreza,
y las casas de cuna, y las guarderías donde juegan los
niños,
y todos los lugares en que la ternura se asoma como
un tallo,
y las cosas todas te ponen a dar gracias.
Pasa tu mano sobre la piel de los muebles,
quita el polvo que has dejado caer sobre los espejos.
En todas partes hay semillas que quieren nacer.
(Como una escarlatina te va a brotar, de pronto, la vida.)

Jaime Sabines
Recuento de Poemas
1950 / 1993